Con media España ya en la Fase 3, nuestra Comunidad entra hoy en la Fase 2, con ligeros avances sobre la Fase 1, más perceptibles en los ámbitos comerciales, y mucho menos, en la movilidad y en las actividades sociales, incluido el deporte.

No hay razones lógicas, pero el deporte, salvo el todopoderoso fútbol profesional, sigue en una especie de congelador, con unas severas normativas que tienen un claro contrapunto en la calle y en las terrazas, a tope.

El deporte es un bien social, es un claro referente de bienestar y un buen ejemplo de revitalización tras el duro confinamiento.

Cuando ya se habla de abrir museos, cines, teatros, plazas de toros, el deporte sigue en hibernación, con unas drásticas medidas de seguridad que emite el CSD y que elevan algunas instituciones.

Por suerte, ya en Fase 1 casi todas las instalaciones de atletismo de Castilla y León han buscado el equilibrio entre la seguridad sanitaria y la utilidad social, y ya son muchos los atletas que han retomado la vuelta a los entrenamientos.

Comparte este/a entrada